Derrame cerebral síntomas previos

Muchos de quienes padecen un derrame cerebral no saben lo que realmente les ocurre, algo que los lleva a buscar ayuda no en el mismo instante sino varias horas después, poniendo en serio riesgo su salud e incluso su vida.

Conocer cuáles son los síntomas de un derrame cerebral puede marcar la diferencia entre una lesión leve y una grave o, planteado de una manera más extrema, entre la vida y la muerte. Por ello, es clave saber cuáles son las reacciones del organismo ante una situación como esta, con la finalidad de identificar de la forma más rápida posible los signos de un derrame cerebral, considerando siempre que esto va acompañado necesariamente de la solicitud de asistencia médica.

Señales de alerta

Ante un derrame cerebral, el primer síntoma que se percibe es una repentina debilidad en el rostro, un brazo o una pierna, generalmente en un lado del cuerpo.
No obstante, estos signos pueden ser también la evidencia de cualquier otra dolencia, aunque ante la presencia de estos debe considerarse que se está ante un caso de derrame cerebral. Aún así, los siguientes síntomas deberán catalogarse como críticos y su manifestación exige asistencia médica de manera urgente:

  • Parálisis facial: un lado de la cara pareciera como si estuviese “colgada”. Una buena manera de notar esto es sonreír frente a un espejo y notar que un lado del labio no se levanta de manera correcta.
  • Brazos débiles: así como sucede con un lado del rostro, el paciente que está sufriendo un derrame cerebral no podrá levantar al mismo tiempo ambos brazos y mantenerlos en el aire. Este síntoma, que comienza como una leve sensación de hormigueo, se exacerba al punto de que la persona es incapaz de sostener una copa con la mano que se encuentra más débil.
  • Afasia: la dificultad para hablar es uno de los síntomas claves al momento de autodiagnosticarse un derrame cerebral. Éste, puede ir desde la incoherencia en el lenguaje hasta la incapacidad total de articular alguna palabra, a pesar de que la persona esté despierta y sea consciente de sus actos.
Otros signos que debieran tomarse en cuenta, sobre todo si van unidos a los síntomas ya mencionados, son los repentinos problemas en la visión, los mareos o pérdida del equilibrio y, en especial, los dolores de cabeza súbitos y muy severos.

Relacionan al Alzheimer con infecciones por hongos

Científicos del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa han llegado a la conclusión de que existe una correlación positiva entre la aparición de síntomas del Alzheimer y la infección por hongos de las personas que padecen este terrible mal asociado a la tercera edad. En rigor, los expertos sostienen que las pruebas son irrefutables y que marcan un antes y un después en las investigaciones en esta área de la salud.

Por más de dos años, los científicos han llevado a cabo estos estudios que culminan en este hallazgo que bien podría cambiar la manera de ver esta enfermedad neurológica. Así, en un artículo publicado recientemente en la revista “Scientific Reports”, explican que hay pruebas contundentes que relacionan las infecciones por hongos en el sistema nervioso central de las personas con la aparición del Alzheimer en estos.

En una muestra compuesta por 14 personas afectadas por el mal de Alzheimer, en un 100% se encontraron antecedentes de existencia de infecciones micóticas. Especies como Cladosporium spp, Phoma, Malassezia spp y algunas variedades de Cándida aparecieron en las muestras clínicas de estos pacientes, datos sólidos que sugieren avances claros en torno al mejor conocimiento y comprensión de esta enfermedad que, hasta ahora, no tiene cura.

Progresión lenta

Un hecho llamativo y que no puede pasarse por alto es el hecho de correlacionar el lento progreso del mal de Alzheimer con un ritmo similar en que avanzan las infecciones fúngicas. Ambas siguen un patrón similar en progresión y, de cierta forma, podría indicar la presencia de un dato que debiera considerarse con mayor atención por parte de la comunidad científica mundial.

Es de esperar que estos estudios entreguen nuevas pistas para la comprensión más acabada de esta enfermedad y que, por fin, se llegue a alguna conclusión certera que dé paso a una cura definitiva. Después de todo, la ciencia avanza a pasos agigantados y sería casi una injusticia dejar al Alzheimer sin esa medicina que muchos sueñan.

Embarazo y epilepsia: el miedo de muchas

El sueño de ser madre es y seguirá siendo el principal de los deseos para las mujeres, independientemente de los momentos sociales, culturales o de las leyes que regulen el aborto o la cantidad de hijos a engendrar (como el caso de China). Sin embargo, para muchas este sueño se transforma en toda una pesadilla a causa de alguna enfermedad de base que les impida desarrollar un embarazo de manera normal y, de esta forma, ceñirse a ciertas precauciones que o bien dejan en un segundo plano al embarazo mismo o, por otra parte, el tratamiento médico que se ha llevado siempre. Y dentro de estas enfermedades, la epilepsia es una de aquellas que hasta cierto punto eleva las restricciones para el embarazo.
 

¿Cuidar el embarazo o cuidar el tratamiento?

 
Si los métodos anticonceptivos se han transformado casi en una base de la vida sexual de todas las parejas, en el caso de las mujeres que sufren de epilepsia lo es aún más. Y es que para ellas, la planificación de un embarazo lleva consigo una serie de precauciones que tomar, tanto para la propia salir de ellas como del nuevo ser que vendrá en camino.
 
Por una parte, los síntomas propios de la epilepsia actúan como elementos restrictivos a la hora de llevar de manera plena y “normal” un embarazo; ante la presencia de una convulsión, o bien la salud de la madre o la del feto podrían estar en peligro ante la posibilidad de sufrir un golpe. Pero, si se lleva un tratamiento anticonvulsivo y las crisis epilépticas se encuentran controladas de raíz, entonces o bien será necesario cambiar la medicación o arriesgarse a que el feto sufra deformaciones o el hijo nazca con serias complicaciones y trastornos, sobre todo en el área neurológica.
 
 

Más allá de las precauciones

 
En estricto rigor, sufrir de epilepsia no debiera ser un freno a la hora de planificar un embarazo. Lejos de convertirse en una pesadilla o en un evento en el cual se deban maximizar las precauciones, la literatura médica advierte solamente de un elevado riesgo para ciertos medicamentos que, en el caso de haber un embarazo, pueden reemplazarse por otros que no representan ningún riesgo ni para la madre ni para el feto.
 
En este sentido, la elección del medicamento ideal deberá realizarse de forma individualizada tomando en cuenta la eficacia del fármaco de acuerdo al tipo de epilepsia que presente la paciente y a los potenciales efectos adversos que éste puede tener. En rigor, cualquier mujer epiléptica puede quedar embarazada y llevar un período de gestación completamente normal, engendrando un hijo sano siempre y cuando se supervise por un neurólogo o médico que controle la medicación y el tratamiento de la enfermedad.

Pronóstico de Alzheimer en base a una proteína de la sangre

Una de aquellas enfermedades que por más que se tenga pleno conocimiento de sus factores de riesgo, procesos fisiológicos asociados y cuyo pronóstico es siempre el mismo, es el Alzheimer. Lamentablemente, los años de investigación apenas han elevado la calidad de vida de millones de pacientes que día tras día luchan contra este mal y que, junto con su carácter degenerativo, sume a los familiares de quienes sufren la enfermedad en una serie de situaciones dolorosas.
 
Sin embargo, las investigaciones médicas tendientes a buscar alguna solución para el Alzheimer, si bien no han conseguido dar con la cura definitiva, poco a poco se acercan hacia una mejor comprensión de la enfermedad y, con ello, a la esperanza de un tratamiento que o bien revierta los síntomas o que frene el avance del mal. Por ello, el hecho de que recientemente un equipo médico haya descubierto que existen ciertas proteínas en el cerebro que pueden detectarse con años de antelación y que son el origen del Alzheimer es una noticia que bien vale muchas portadas.
 

Un simple análisis de sangre

 
Estas proteínas, llamadas lisosomales, cumplen un rol primordial en la eliminación de material celular dañado del sistema nervioso, las cuales se encuentran en niveles más elevados en la sangre de personas con sus capacidades cognitivas normales en relación a pacientes que, incluso en un lapso de 10 años a futuro, contraerá el mal de Alzheimer.
 
En este sentido, a pesar de que el hallazgo se encuentre aún en una fase de estudio y que, en definitiva, significa sólo el comienzo de una serie de nuevas investigaciones y pruebas, da cuenta de un hecho concreto: la observación de niveles anómalos de la proteína lisosomal en la sangre puede ser un elemento diagnóstico que permita pronosticar de manera real la aparición de Alzheimer en la posterioridad. Considerar esto como el primer paso hacia un tratamiento definitivo de esta enfermedad o hacia la prevención temprana del Alzheimer no es descabellado y nos dice, por ahora, que la ciencia avanza en un buen sentido y que los años de investigación siempre traen buenos frutos.

La epilepsia es más común de lo que se cree

Por alarmante que resulte el dato, la epilepsia es por mucho la enfermedad neurológica más común en el mundo después de las migrañas. Lejos de ser característica de sólo un grupo de la población, ataca de igual manera a personas de todas las edades, razas o sexo.

 

En todo el mundo, cada año se diagnostican cientos de miles de casos de epilepsia, cuya expresión de la enfermedad varía desde leves alteraciones en el estado de conciencia hasta las convulsiones generalizadas, que suelen ser los casos más graves y, al mismo tiempo, la concepción popular que se tiene acerca de la epilepsia.
 
En relación a este último punto, es importante distinguir que la epilepsia no siempre se presenta como aquella enfermedad donde los afectados sufren de graves convulsiones donde los movimientos del cuerpo se hacen incontrolables. De hecho, es mucho más común encontrarse con pacientes epilépticos donde las crisis se dan sólo de manera leve, afectando al estado de conciencia de estos y sumiéndolos, por algunos segundos, en lagunas mentales llamadas “episodios de ausencia”

Una cuestión social


Las repercusiones de la epilepsia en el plano cognitivo así como también en las áreas sociales, psicológicas y neurobiológicas implican necesariamente maximizar los esfuerzos por parte de los estamentos públicos y, en especial, de la sociedad en general que permitan mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados. Pues, a pesar de ser una de las enfermedades de carácter neurológico mejor conocidas, la mayoría de los países no cuenta con un protocolo formal de acción en casos de presentarse crisis epilépticas en la vía pública, colegios o áreas de trabajo.
 
Esto último es de suma importancia en tanto una rápida toma de decisiones por parte de terceros puede ser gravitante en la recuperación de la conciencia del afectado o afectada por una crisis. Y así como en los colegios suele enseñarse a actuar en casos de primeros auxilios o en una situación de incendio o emergencia natural, también debiese ser parte de la política educativa proporcionar los conocimientos para que cada persona sepa desde pequeño cómo ayudar efectivamente a alguien que sufra de algún episodio convulsivo. Por ello, te dejamos aquí un vídeo explicativo que te dará las pautas de acción ante un caso de epilepsia:
 

Botox contra las migrañas

Si hablamos de botox, seguramente la imagen de ese popular tratamiento que hace desaparecer las arrugas de la cara de manera mágica será la que se forme en tu mente. Y claro, si la sencillez de su aplicación y su relativo bajo coste hacen que el botox (o toxina botulínica) sea uno de aquellos “imprescindibles” sobre todo para quienes se desenvuelven en ámbitos televisivos o cinematográficos. Pero, más allá de su uso cosmético, el botox cuenta con numerosos usos médicos dentro de los cuales su capacidad para curar migrañas es tal vez el menos conocido.
El hecho de que el botox resulte un medicamento indicado para tratar los dolores de cabeza no implica que su uso se recomiende en cualquier caso de jaquecas o migrañas. De hecho, para que se aplique un tratamiento en base a la toxina botulínica, es esencial que el neurólogo determine que existe migraña crónica y que, de acuerdo a las condiciones de salud del paciente, se haga recomendado su uso.
 
Una migraña crónica, a diferencia de las migrañas comunes, afecta seriamente la calidad de vida de quien la padece alterando enormemente la alimentación, el trabajo y el descanso. Las crisis, de una duración de entre 4 a 72 horas, pueden ocurrir hasta 15 veces al mes, situación que se vuelve insostenible en todo sentido y que obliga a recurrir a tratamientos alternativos donde, por cierto, el botox poco a poco cobra mayor peso.
 

Mecanismo de acción

 
En términos generales, el botox actúa bloqueando el acceso al final del los nervios y con ello relaja los músculos. Este mecanismo de acción es siempre el mismo y es también la razón por la cual se utiliza en el área cosmética para borrar arrugas de la cara.
 
Ahora bien, para su uso contra las migrañas, las inyecciones de botox se aplican en diferentes zonas del cuerpo y un tratamiento completo, que considera habitualmente el suministro de un total de 31 inyecciones, contempla las áreas del cuello, la frente, las sienes, los hombros y la parte trasera de la cabeza.
 
No obstante la relativa sencillez en su aplicación, el tratamiento de botox contra las migrañas debe ser analizado, recomendado y aplicado por un neurólogo quien, después de una serie de exámenes, determine su uso.

Células microgliales podrían estar en la base de la esquizofrenia

Una de las enfermedades más devastadoras es, sin lugar a dudas, la esquizofrenia. Considerada como la madre de todas las enfermedades mentales, esta psicosis ha permanecido por años como centro de estudio para muchos neurocientíficos, psiquiatras y psicólogos del mundo, quienes al tiempo de considerarla crónica, sólo se limitan a buscar el mejor tratamiento que calme los síntomas y permita a estos pacientes a hacer más llevadera la enfermedad manteniendo a raya los signos y síntomas que se experimentan.
Más allá de esto, el debate acerca de las causas de esta enfermedad siempre han estado en una especie de nebulosa donde diversas teorías explican de mejor o peor forma cuáles pueden ser las bases del trastorno mismo y, en conformidad a ello, procurar evitar ciertas condiciones que pueden ser desencadenantes de esta psicosis.
 
En un estudio reciente, científicos del Imperial College of London demostraron una correlación positiva entre el desarrollo de síntomas de la esquizofrenia con niveles más altos de actividad en células inmunitarias en comparación con quienes no padecen esta enfermedad. En este sentido, se pone por primera vez a los leucocitos como posibles implicados en la aparición de este trastorno, algo que abre las puertas a un nuevo campo de exploración y que, esperamos, sea del todo alentador para las millones de personas que padecen esta terrible enfermedad.
 

Las células inmunitarias del cerebro, llamadas también microgliales, son las actúan a la hora de reparar tejido dañado y en casos de infecciones cerebrales. Sin embargo, pese al carácter positivo y necesario de estas células, su actividad está vinculada con la aparición de síntomas propios de la esquizofrenia así como también de depresión y el Alzheimer.

 
A la espera de nuevas investigaciones en el campo, no es de extrañar que se relacione al Alzheimer con este hallazgo y que, al mismo tiempo, otro estudio señale la posible implicancia de infecciones por hongos como propulsores de este mal.

Diagnóstico de esclerosis múltiple

En todo el mundo, según unos estudios realizados, unas 2.5 millones de personas están padeciendo de esclerosis múltiple, esta es una enfermedad neurodegenerativa. Esta es una de las enfermedades crónicas que va progresando y que además no se ha encontrado cura. Esta enfermedad es muy frecuente en los jóvenes adultos, las causas que la producen aún no se encuentran claras, si no que solo se conocen algunos de los mecanismos que se encuentran involucrados en esta enfermedad. Alrededor de unos 1800 casos nuevos aparecen cada año, y de estos solo un setenta por ciento son de mujeres.

Diagnóstico de la esclerosis múltiple retrasado


Se puede calcular que en la actualidad hay un retraso medio del tratamiento y el diagnóstico de la esclerosis múltiple, y es que esta entre uno y dos años para tratarlo. Es muy importante el aportar para mejorar el tiempo de los diagnósticos, ya que las personas que se han tratado ya sea de un largo o corto plazo han tenido sus mejoras en la enfermedad. Los fármacos de hoy en día pueden cambiar un curso patológico para que la discapacidad se prevenga.
 
Gracias a estos avances que se han encontrado con las resonancias magnéticas o a las nuevas técnicas que aparecen con los pronósticos y los diagnósticos, como los de la tomografía de coherencia óptica, que en un aproximado de un 40 por ciento de las personas con esta enfermedad de la esclerosis múltiple ya se puede saber la existencia de la enfermedad y cuáles son las fases iniciales. Esta resonancia magnética ayuda a que la enfermedad se pueda diagnosticar, y también se puede encontrar una prueba de cómo va avanzando ya que un noventa por ciento de los pacientes presentan síntomas muy compatibles y además muestran anormalidades en la resonancia, tal parece que pueden tener la enfermedad en unos catorce años después.

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